Entender, reducir la incertidumbre y después desarrollar
Empezamos por las zonas que pueden hacer fracasar el proyecto: una regla de negocio ambigua, una dependencia externa, una migración de datos, el volumen de datos o una restricción de alojamiento.
Una vez aclarados estos riesgos, el proyecto se divide en elementos que pueden probarse. Las decisiones estructurales se documentan lo bastante pronto para evitar que una decisión temporal se convierta en una arquitectura definitiva.
1. Definición del proyecto
Objetivos, usuarios, datos, restricciones y criterios de éxito.
2. Arquitectura
Modelo de datos, responsabilidades, interfaces, integraciones y seguridad.
3. Construcción
Desarrollo por incrementos controlables en lugar de un largo periodo sin versión utilizable.
4. Verificación
Pruebas funcionales, diseño adaptable, rendimiento, errores e indexabilidad cuando el proyecto es público.
5. Puesta en producción y seguimiento
Despliegue preparado, copia de seguridad, supervisión y plan de vuelta atrás cuando sea necesario.
Empecemos por la definición del proyecto
Una primera conversación basta para identificar las zonas de riesgo de su proyecto.